Mundo ficciónIniciar sesiónLa reunión fue un éxito.
En números, en proyecciones, en aplausos. Los socios aceptaron el ajuste. El proveedor cedió. El proyecto quedó en pie, sólido, rentable, celebrado como una victoria compartida. Valeria recibió felicitaciones sinceras. Adrián estrechó manos con la seguridad de siempre. Desde fuera, todo estaba exactamente donde debía estar. Desde dentro… no. La celebración fue breve, casi protocolaria. Copas levantadas, sonrisas medidas, comentarios sobre el futuro inmediato. Valeria se excusó temprano. Dijo que estaba cansada. No era mentira, pero tampoco era toda la verdad. Adrián la observó marcharse sin detenerla. Sabía cuándo insistir. Y sabía, también, cuándo hacerlo sería un error. Más tarde, la ciudad ya oscura, Valeria caminaba sola






