El Palacio de Obsidiana, un monumento a la oscuridad y el poder, se había convertido en un nido de inquietud. La prolongada y errática ausencia de Kai de los asuntos del reino, y su palpable distancia de Sara y Cozbi, no pasaron desapercibidas para todos. En particular, para Oxy, el padre de Sara. Con una mente tan afilada como sus garras y una red de informantes que tejía desde las sombras de la corte, Oxy había estado observando a su hija con creciente preocupación.
Desde que Cozbi había sido