La decisión estaba tomada. La cabaña, que había sido un refugio, ahora era una trampa. Valeriah, con Elena a su lado, se dispuso a preparar la partida inminente. El sol empezaba a ponerse de nuevo, tiñiendo el cielo de una promesa agridulce.
Euwen, la joven de diecisiete años, se acercó a Valeriah, sus ojos verdes llenos de preguntas y una mezcla de miedo y extraña expectación. Clara y Thomas estaban sentados, cabizbajos, aceptando a duras penas la verdad que acababan de escuchar. Euwen, hija d