La presión era inmensa. Los rumores de la inminente confrontación de Marcus con Valeriah ante el Consejo Supremo se extendían como fuego por los reinos, superando incluso el cerco de Kai. Marcus, en un movimiento audaz y calculado, había invocado la Ley Antigua de los lobos, una norma ancestral que permitía a un Alfa reclamar a un cachorro si se demostraba su paternidad y si el niño era concebido bajo una unión reconocida, exigiendo que Lairael fuera presentado como su heredero y futuro Alfa de