La noche siguiente llegó rápido, con la luna llena brillando en lo más alto del cielo. Valeriah se preparaba en su tienda, ajustando su armadura ligera mientras sus manos temblaban un poco. Los celos por Sara y la incertidumbre sobre Kai la mantenían agitada, así que decidió salir un rato antes del combate para ver cómo estaba Marcus —quería cerciorarse de que sus heridas no fueran graves y dejar claro una vez más dónde estaban sus límites.
En el campamento de los Lobo Bestia, encontró a Marcus