SIMÓN
—Ligia es muy extraño, puedo escuchar muchas mentes en esta niebla.
—Jefe, yo también las siento, aparte de las de nosotros y las arañas, aunque es algo muy diferente.
—¿A qué se refieren ustedes? Tengo la certeza de que ustedes son psicólogos; por esta razón deberían explicarnos a todos-. Yorbin movía con rapidez los ojos en busca de alguna modificación en la neblina, cogiendo con fuerza el mango de su espada mágica.
—Nosotros tenemos desarrolladas algunas capacidades mentales; seríamos