CAPÍTULO 84: EL ORDEN NATURAL DE LAS COSAS
Sonya
Nunca me gustó el desorden, sin embargo, los últimos meses han sido exactamente eso: un caos que no merezco. Pero hoy, por fin, todo empieza a volver a su sitio.
Jacob duerme. Lo observo desde la butaca junto a la cama. Tiene el rostro tranquilo, el cuello inmovilizado por el collarín, las manos quietas sobre la sábana. No recuerda nada, ni lo que hizo, ni lo que dijo, ni con quién se mezcló, ni siquiera recuerda esa mujer… Elena.
El nombre me re