CAPÍTULO 55: AZÚCAR Y TELÓN
Elena
Los días empiezan a tener forma, aunque no es perfecta como en los escaparates de revista, pero sí mía. Me despierto antes que los mellizos y me quedo un minuto mirando el techo nuevo, escuchando ese silencio de casa grande que todavía no termino de creerme. El aire huele a pan tostado y café; en la cocina hay luz. Jacob aparece sin camisa, con el delantal que Lía le colgó anoche, y me lanza esa sonrisa breve que me desarma como si tuviera un botón secreto.
—Bu