Salvador
El beso… el jodido beso es mucho mejor de lo que pude haber imaginado o recordado y está lleno de tanta necesidad, de pasión y anhelo que siento que por un segundo todos los problemas que nos rodean simplemente desaparecen.
Mis manos recorren su espalda lentamente y se afianzan en su cintura, queriendo acercarla más a mí, tratando de que no se aparte nunca más.
Sin embargo, el rugido de un trueno consigue que nos separemos de un salto, segundos antes de que la lluvía empiece a caer en e