Ezequiel
La cabaña es nuestro santuario, el lugar donde Lois es solo nuestra, pero hoy apesta a intrusión.
Viviana.
Su risa chillona se filtra por la puerta antes de que Emmanuel y yo entremos, y mi mandíbula se tensa. Nunca me ha caído bien, ni a mí ni a mi hermano. Es un torbellino de arrogancia y chismes, siempre metiendo a Lois en problemas, como cuando la arrastró a esa universidad donde todo se complicó. Quizás deba agradecerle, pero también pudo haber salido mal.
Ahora está aquí, en nues