Comimos mientras conversábamos. Raven se adaptó bastante rápido a nosotros, incluso cuando Jake no dejaba de darle miradas furiosas. Agradecía que estuviera con nosotros, porque así los demás en la cafetería nos dieron nuestro espacio. Cada vez que alguien se acercaba y que a él no le pareciera, sus ojos brillando como rubíes alejaron a todos.
El resto de las clases pasaron como un borrón. Por suerte para mí, incluso cuando dejé de estudiar, nunca detuve mi desarrollo académico. Leía y me educa