Mundo ficciónIniciar sesiónEl cielo y el infierno han estado en guerra, pero despues de tantos milenios, firman un acuerdo para cazar a una raza que se ha estado ocultando y que no debió existir, estamos hablando de los Nefilim. Dicha raza tiene la esperanza de encontrar un lugar de paz y tienen sus esperanzas puestas en su única salvacion, la última descendiente directa de Eva, la cual, se ve obligada a reencarnar una y otra vez para mantenerse oculta. Dragnan es su demonio y custodio, quien debe velar por ella o su salvación estará condenada, hasta que su legado queda en manos de su hijo Darién, un mercenario que abandonó todo por seguir su camino, una vida de caos, placeres y muerte, quedando solo su hermana gemela llamada Darlen, quien siempre estará en contra de esa decision. Pero el destino pondrá a prueba a Darien, cuando es asignado a buscar el cuerpo original de sla reina Lenaya, su camino se verá envuelto con una humana llamada Renata, que lo pondrá a decidir lo que es correcto y lo que no, ganando su corazón poco a poco y doblegando su temperamento.
Leer másLas tres mujeres que escoltaban a Lenaya, erguidas y solemnes, miraban al encapuchado como un insecto. ─ ¿Cómo saliste? ─. Ya no había razón para seguir ocultando su identidad, el encapuchado se quita el pasamontañas, José, Rosa y Renata se abren paso a codazos entre la gente para luego quedar sin aliento al darse cuenta de que Sebas intentaba asesinar a Lenaya, le reclaman entre diatribas y protestas sobre la moral y los buenos recuerdos de tantos años de amistad, pero era obvio que para Sebas había cruzado la línea, ya no era Sebas, era un bendecido con un propósito, y era matar a Lenaya. ─ ¡¿Ya no lo ven?! ¡Harley está muerta!, ¡esa cosa la mató! ─. Lenaya contemplaba con expresión inescrutable. ─ No sé si te diste cuenta, pero nunca morí, siempre fui yo, en todas aquellas vidas, en todo este tiempo, siempre fui yo, tal vez no te diste cuenta, y es muy triste que ya no significo nada, ni las cosas que vivimos ─ Eres una aberración, lo que vivimos fue una farsa, ¡tú eres una fa
José, escoltado por Darlen y Caroline, visita la prisión donde se encontraba recluido Sebas, éste yacía acostado en un camastro con su brazo sobre sus ojos. ─ ¿Qué hacen aquí?, ¿Vinieron a ejecutarme o a negociar? ─ Vine a verte ─ ¿Qué haces aquí, traidor? ─ No soy un traidor, Sebas ─ Sebas se levanta de golpe sentándose en el camastro, apoyando sus codo en sus rodillas. ─ Claro que sí, porque tu deber como bendecido era respaldarme para expulsar a estos herejes ─. José agacha la mirada, se humedece los labios, y levantando nuevamente la mirada con pena sobre su amigo. ─ No me mires con esa cara que no necesito tu lástima ─ No la tienes, he hablado con la reina ─ ¿Y? ─ Ella no quiere éste mundo ─ (bufido) Y tú te comes el cuento ─ Solo creo que lo que es posible y en la paz ─ Con los herejes no hay paz ─ Eso no es lo que enseña la Biblia, ni enseñó Jesús en la tierra ─ Tienes que ser frío o caliente, no puedes ser ambos, porque el señor, nuestro Señor Dios te aborrecerá ─ ¿Acaso
Ana y Carla se arreglaban las uñas mientras que Jessica corría por toda la casa preparándole el morral a Adara para sus clases y el adiestramiento como Eterna con Melisandre. ─ Ustedes, ¿Qué hacen?, ya deberían estar listas, debemos reportarnos con Flora ─. Reprende Jessica aun alistando las cosas de Adara. ─ No pensarás que saldremos hechas un desastre ─. Protesta Carla sin despegar la mirada de sus pies, Jessica colocando una mano en su cadera, apoya su peso en una pierna, suspira profundamente y se frota la frente con sus dedos, exasperada. ─ Creo que me va doler la cabeza ─. Murmura Jessica. ─ Somos Eternas ─. Dice Jessica. ─ Aprendices ─. corrige Ana. ─ Como sea, tenemos el conocimiento suficiente para arreglarnos en un parpadeo ─ No hay nada mejor que lo tradicional ─. Refuta Ana con aires de intelectual. ─ (suspiro por la nariz) Solo muevan el culo, ¿Quieren? ─. Flora realizaba las direcciones del personal de guardia, seleccionaba los turnos y la revisión de los nuevo
Ambas caminaron hasta el salón del trono, amplias y pesadas puertas se abren señorialmente, Mónica vio con asombro los dos tronos, no podía saber cuál era el de su amiga ya que ambos tronos eran idénticos, Mónica da vueltas sobre sus talones, admirando cada detalle, el salón parecía estar vacío. ─ ¿Dónde están? ─. Pregunta Mónica admirando el estilo medieval del salón, pero tenía algo diferente, Mónica no supo identificarlo. ─ Solo espera un momento ─. Unas puertas laterales se abren, haciendo acto de presencia Sofía y a Wyatt. ─ Ellos son Sofía Gilbert y Wyatt Dietrich ─. Presenta Lenaya, ambos hacen una leve reverencia, Mónica le corresponde al saludo con una leve inclinación sujetando su falda. ─ Ellos se encargan de llevar la contabilidad y negociaciones. Ahora presta atención Mónica, ésta es la parte más delicada, no te asustes, veas lo que veas no te asustes, ellos no pueden tocarte ─ ¿No pueden tocarme?, ¿Por qué?, no entiendo ─ Eres mi invitada, intentar hacer algo contra ti, s
Último capítulo