El eco de la voz de El Contador retumbó en las paredes del túnel como si viniera de todos lados a la vez. Eva sintió un escalofrío recorrerle la espalda. Aquella voz, fría y calculadora, era la misma que había escuchado tantas veces en las grabaciones filtradas… pero ahora estaba allí, a metros de distancia.
Luca se adelantó, la pistola lista. La luz del amanecer filtrada desde la salida dibujaba su silueta tensa, preparada para resistir.
—Quédate atrás —le ordenó a Eva sin mirarla.
Ella apretó