El precio de amar (4ta. Parte)
El mismo día
Kazanlak
Dominic
Escucho la ráfaga de balas. Veo los cuerpos de mis hombres tendidos a mi paso. Todo es una masacre. Bajo la mirada sobre mi propio cuerpo buscando el origen de esa punzada, y por reflejo llevo la mano al costado. Ahí está la sangre. Caliente. Pegajosa. Y entonces todo cambia.
Me veo en un club, de pie entre sombras, observando hipnotizado a una mujer que baila sobre el escenario. La luz la recorta, pero no logro verle el rostro. Mi cuerpo avanza solo, atraído, dese