Dolor, angustia y más (1era. Parte)
El mismo día
Kazanlak
Arianna
Creí que nunca volvería a sentirme así: rota, impotente, furiosa. Pero volvió a sucederme.
La partida de Dominic me atravesó como una cuchillada. Me dejó una herida profunda al marcharse sin una puta explicación. ¿De verdad no entendía que no podía tratarme como si fuera un adorno decorativo, algo que se deja en una repisa mientras él decide el rumbo de su vida?
Desde el inicio habíamos puesto reglas, aunque nunca las pronunciamos en voz alta. Éramos una pareja, co