Los días pasaban; ni Alejandro ni Eva tienen una idea de lo que se está moviendo a su alrededor.
Alejandro es invitado a una convención; asiste por compromiso, más que por placer; en aquella, se topa con Sergio Carrasco, todo pareciera una coincidencia. Una coincidencia que había provocado Sergio para medir hasta dónde Alejandro podía ser un peligro.
- Alejandro Mendoza, mira nada más qué nos ha traído el viento. -dijo Sergio con sarcasmo.
- Sergio Carrasco, supe que ya habías tomado el control