El silencio que siguió fue absoluto, tan denso que hasta los pájaros parecieron callar.
Kian dio un paso atrás como si lo hubieran golpeado, sus ojos azules abriéndose en una comprensión brutal. Asher soltó un gruñido bajo, los puños cerrándose hasta que los nudillos palidecieron.
Kieran la miró como si la viera por primera vez, la sorpresa lo golpeó esta vez. Los tres al unísono, posaron la mirada en Cassian y entonces lo vieron, la similitud.
Los ojos azul hielo, la mandíbula fuerte, esa ex