Capítulo 11 — Entre humanos y sombras
El invierno en la ciudad humana era un susurro constante de viento frío y lluvia helada que golpeaba los techos y los adoquines de las calles. Lyra caminaba junto a Nora, envuelta en un abrigo oscuro, los dedos hundidos en los bolsillos, respirando hondo mientras sentía la humedad mezclarse con el aroma del pan recién horneado y el café que emergía de cada esquina. La rutina humana era un bálsamo silencioso, un ritmo que no exigía más que moverse, respirar