Mundo ficciónIniciar sesiónKate Nort, una universitaria de la ciudad de Cleveland, jamás imaginó que su tesis la condujera hasta Arkadia (Oklahoma), un pueblo marcado por desapariciones inexplicables. Ignorando que se instaló a pocas pasos de un sentamiento de los Pawnee, donde su investigación despierta fuerzas antiguas… y un vínculo inesperado con Max Skidi. La atracción y el amor entre ellos es imposible de ignorar, el lazo que los une crece a pesar de cada descubrimiento. Hasta que la verdad más dolorosa sale a la luz: Kate descubre que su llegada no fue casualidad .Su sangre, su origen y destino están entrelazados con una maldición ancestral que aún pesa sobre el lugar y en el pasado de Max. Ahora, tendrá que elegir entre su origen o el amor que comenzaba a crecer entre ellos. Dos especies marcadas por el destino estarán luchando por su prevalencia, pero una decisión cambiara radicalmente su perspectiva del otro.
Leer másHace cien años; Agnes Dale Nort y Koan Skidi conocieron la desgracia de amar a un enemigo por naturaleza.
Bajo la luz de la luna llena, yacían celebrando en una cabaña, su escape lejos de aquel lugar llamado Arkadia la llenaba de alegría y esperanza. Para Agnes, era el comienzo perfecto con el hombre que amaba, o eso era lo que ella pensaba.
Agnes, había renunciado a su vida, Koan era todo para ella, su esperanza se había posado en el plan para escapar hacia su futuro lejos del clan Pawnee, siendo Koan parte de dicho clan el cual no aceptaban a otro tipo de especie como su pareja predestinada, lo que hacía imposible su amor públicamente.
En la cabaña Agnes lo abrazó, sintiendo el calor de su cuerpo, la respiración fuerte de su amado la hacía estremecer, se sentía segura y protegida, como si nada la pudiera arruinar su felicidad.
-Promete que esto es el inicio. -dijo con una voz susurrada en el oído de Koan.
Tragando profundo responde.
-Lo prometo,- observando los ojos ipnotizantes de la joven, uno era verde como una esmeralda brillante y el otro azul como un hermoso zafiro.
Koan le da un beso muy apasionado, como si fuera el último, sujetando su hermosa cabellera de color rojo de patrón rizado y tocando la delicada piel blanca de su mejilla, tornándola un poco rosa.
-Mi corazón y futuro te pertenecen- Mirando esos ojos verdes, y piel canela que la hacían derretir, sus facciones nativas lo hacían más especial y exótico para Agnes, no había nada que la hiciera querer apartarse de él.
-Yo…Agnes yo quiero…
-tomemos para celebrar nuestro comienzo lejos de aquí.- -interrumpiéndose así mismo, sonriendo levemente y soltando a la chica, tomando aire pesadamente.
Se giró hacia la mesa y llenó dos copas, mientras escuchaba la emoción de la chica imaginándose como sería la vida que tendrían ambos al ser libres del peso de las reglas de sus especies.
Al acercarse, sus ojos se miraron fijamente, él le ofrecía la copa, ella la recibió y luego besó su mano con tal calidez que casi olvidó su objetivo.
-No me abandones, por favor,-dijo con voz un poco triste, pensando lo peor si eso llegara a pasar.
-A partir de hoy nuestra vida será maravillosa ¿verdad?,-sonriendo tiernamente, observando con cariño a la única persona en quien confiaba totalmente.
-No lo dudo,-afirmó él con seguridad, tomando un sorbo de la bebida.
-Pero no para tí,- con un tono cortante, mirándola fijamente mientras soltaba la copa, alejándose de ella.
-¿De qué estás hablando?,-con voz un poco débil y confundida.
Su cuerpo se sentía pesado, sus ojos parpadeaban lentamente, con la vista borrosa observó sus manos.
La sensación de escuchar menos y su respiración lenta, la hacían sentirse abrumada, todo giraba en su entorno, el miedo la consumió cuando su cuerpo no quería responder, cayéndose sin poder siquiera arrastrarse.
-¿Por qué estás haciendo esto?, con su voz casi susurrada y con lágrimas en los ojos.
No entendía por qué el ser que amaba ahora la había envenenado, quería despertar de esa pesadilla.
-Lo lamento. Dijo con un tono un poco seco.
-Pero si debo escoger entre mi manada y tú, elegiré a mi manada siempre, además la manera para demostrar mi lealtad a la manada es entregándote, algo que me convertirá en Alfa y tras casarme con mi Luna, la hija del Alfa actual, sellaré mi destino, que no podía ser a tu lado, entiende somos enemigos por naturaleza. Nada bueno saldría de esto.
-Pero yo…te ama…,-cerrando sus ojos, quedándose totalmente inconsciente.
Al abrir los ojos se da cuenta de que está atada, apunto de ser quemada por el clan Pawnee, frente a ella estaba Koan y el Alfa del clan.
Su mirada se posó en Koan, su corazón se había roto en dos, la había vendido como una moneda de intercambio.
No reconocía al extraño frente a ella, aquel que le había prometió un futuro ahora era su verdugo.
La soledad siempre había sido su compañía, lo había dejado todo por él, su corazón se arrugaba y su mente preguntaba donde se quedaron esas promesas vacías.
“¿Por qué yo?, no es justo, tú lo eras todo. ¿Qué hice mal?, ¿mi vida no vale nada para ti?”
La ilusión de irse y formar un hogar, ahora era una amarga desilusión, algo que se convertiría en cenizas al igual que ella.
“Esto no termina aquí, me aseguraré de que te arrepientas de lo que me has hecho Koan Skidi, eso te lo aseguro”
Con una mirada total de despreció, llanto en sus ojos, sintiendo con todo su ser el odio que la recorría y la sed de venganza, le grita con voz quebradiza sus últimas palabras.
-Yo te maldigo hijo de las Luna, si no logro vengarme, mi aquelarre lo hará.
El fuego la consumió hasta reducirla a cenizas, dando así al inicio de un destino ineludible.
-Max, escucha a tu padre.-replicó Liam, en tono de súplica.Su mirada de reojo hacia Liam era una respuesta clara de negación.Kate estaba encerrada en una jaula, sin entender que era lo que había pasado.“¿cómo fue que dejé que esto llegara tan lejos?, debí centrarme en mi Tesis. Mírate ahora, encerrada por los familiares locos del chico al que decidiste investigar”.-Ja, que estúpida.-sonrío de lado.Un estruendo, sonó fuera de la puerta haciendo que la joven se levantara rápidamente, la puerta cayó de golpe. Kate retrocedió hasta el rincón de la jaula, se acorrucó como un gato asustado.Max entraba en la habitación dirigiéndose a la jaula.Sus ojos se habían tornado dorados, velozmente se acercó y tomó los barrotes de la jaula, haló hacia afuera de sus codos, haciendo que se doblaran, creando una salida.Kate se encontraba asustada, confundida, sin poder moverse.-Ven con migo mi Luna,-estirando su mano hacia Kate, Cyrus había tomado el control, ahora no desperdiciaría ni un moment
“Mi Luna no me abandones otra vez por favor.” “¡Max corre!”. El grito desesperado de Cyrus hizo que Max reaccionara a tiempo, llegando a una velocidad inhumana abrazándola, la motocicleta colisionó contra su cuerpo haciéndolos caer entre la maleza del camino.Sus corazones latían con fuerza, casi creyó perder la vida y ahora Max la había salvado, no se Explicaba cómo es que llegó tan rápido a ella.-¿estás bien?, ¿no te pasó nada?, revisando su rostro y cabeza.-¿Cómo es que…llegaste tan pronto?-Eso no importa Kate.-¿pero…no…estas herido?-no te preocupes por mí, si estás bien yo también.-no seas ridículo, ¿Cómo es qué no te quebraste un hueso? Colisionaste con la moto.-Ya te o dije no me ocurrió nada.-Debemos ir al hospital.-ya te dije lo que soy, es por eso que llegué a ti tan pronto y sin un rasguño.-No te creo, ya deja de decir eso y vamos al hospital.-Kate tu eres lo único importante para mi yo no viviría si tu ya no estas,- haciendo que la chica se sonrojara.-¿qué?
Kate salía deprisa hacia la próxima entrevista, pudo comer y su auto no tenía gasolina.Caminó muy deprisa y en la carretera pidió un aventón. Estaba muy distraída, no reparó por quien conducía.-Muchas gracias señor, ¿Podría llevarme a…?.Dándose cuenta de que era el chico de ayer.-Déjame bajarme.-ordenó.Los seguros de la puerta se bloquearon, su pesadilla se convertía en realidad, esta vez no tendría como escapar.-Quiero hablar contigo.-Ay enserio, no me digas, creo que ya todo lo que me tenías que decir lo dijiste.-Mi nombre es Max Skidi, -mientras se acercaba a ella.-aléjate de mí, déjame salir.-Escucha, lamento haberte tratado así pero debo decirte algo muy importante.-que crees, no me importa ni cómo te llamas ni lo que vas a decir, solo déjame salir de aquí.-Tú eres mi pareja destinada, mi mate, mi Luna, Cyrus desea que estemos juntos y yo ya no quiero pelear más, debo aceptar el destino de la diosa. -Mientras tomaba de las manos a Kate.Soltó una carcajada fuerte mient
-¿por qué no me avisaste antes? Max desesperado corría al lado de su beta Liam hacia su manada.-Te busqué por todos lados, aunque algo me decía que tu imprudencia te llevaría a buscar a la chica, así que vine lo más raído que pude.-Desde que llegó del funeral estaba muy alterado, solo pedía que vinieras, jamás lo había visto con tanto miedo, creí que tenía una crisis nerviosa.-Luego sus ojos se tornaron blancos y comenzó a convulsionar.-Debemos darnos prisa,-dijo Max.A su llegada su padre permanecía en cama, aun respiraba pero no despertaba.-Padre, por favor despierta, necesito saber.-¿Qué significa ella para ti?, ¿Por qué te produce miedo?-¡Háblame, por favor!Liam tocó su hombro, intentando consolarlo.-Deja que descanse, se pondrá bien, sabes que es un viejo obstinado y no te dejará solo.Max se fue a su recinto, intentando no pensar en todo lo sucedido.“Mi vida está tomando muchos giros y no quiero que uno de ellos sea perderlo”. Las lágrimas mostraron que bajo su coraza
“¿Qué es lo que te motiva a mutilar a esos jóvenes?”, mientras armaba sus pistas en la pared.-“Crack”.Sus bellos se alzaron y sus ojos se giraron hacia la ventana, lentamente caminó y entre abrió la cortina.-¿Qué carajos es eso?, dijo con voz muy suave mientras el miedo se apoderaba de su cuerpo.Unos ojos color carmesí brillaban en la oscuridad del bosque a la altura de dos metros y medio en frente de su casa.Retrocedió lentamente mientras se encerraba con seguro en el baño, abrazó sus rodillas en el suelo, orando para que “eso” se fuera con la llegada del amanecer.-por favor, vete, vete, vete. –susurraba con fuerza, rogando que no ingresara a su cabaña.Un viento muy potente sacudió fuertemente los árboles, mezclándose con un gruñido de animal, un árbol calló en la entrada del bosque. La criatura decidió retirarse, corriendo por la espesa oscuridad.En la mañana Kate salió del baño.-Ahora que debo hacer. Lo de anoche…-recibió una notificación de noticias locales.“Will Korn, f
-¿Hijo, acaso estás completamente loco?,¿cómo atacas en medio de la noche a una humana, te parece digno de un Alfa tal bajeza?.-Padre yo solo…,-apretando sus puños.-Tú nada, espero que no vuelvas deshonrar a nuestro clan con esas actitudes de adolecente, ya eres un lobo adulto y un Alfa, así que actúa como tal.-Das vergüenza con ese labio hinchado, ¿acaso te ibas a sobrepasar con ella?-No caería tan bajo con una raza inferior. -Apretando la mandíbula.-supongo que ya no la vas a volver a frecuentar.-mirándolo de reojo.-No puedo prometerlo, es una invasora debe irse.-Tal vez te equivocas, es solo una simple mortal, ya me comentaron que solo quiere encontrar al asesino del lago, no veo nada de peligroso o sospechoso en ello, quizá cuando falle se decepcione y quiera irse.-No la conoces. –refutó.-¿y tú si?, dime Max lo que sepas, escúpelo.“No debe saber la importancia de ella para mí”. Tragando profundo, esperando que no logre oler lo que oculta en su ser.-Nada, solo que tiene
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