El campus de la universidad bullía con la energía frenética del inicio de semana, un contraste doloroso con la paz ancestral que Adrian había dejado atrás apenas unas horas antes. El aire aquí olía a café barato, libros viejos y el ozono de miles de dispositivos electrónicos. Adrian caminaba hacia la fuente central, su cuerpo moviéndose por inercia mientras su mente seguía atrapada en las visiones de las Crónicas de Sangre.
Aeryn lo esperaba junto al gran roble del patio norte. Llevaba un v