Mundo ficciónIniciar sesiónLa victoria, para Mar, había durado exactamente lo que tardó en apagarse la última cámara de la conferencia de prensa. Elio se había robado la atención.
Y luego, en el momento en que Mar se bajó del escenario, la sonrisa paternal de Nicolino Blandini se desvaneció, reemplazada por la máscara fría y eficiente de un hombre de poder.—Excelente trabajo, Hiena —le dijo, su voz fue un susurro desprovisto de






