CAPÍTULO 26: SI NO ME ACUERDO, NO PASÓ
Eden
La imagen de Dmitry bailando con aquella mujer se me clava en la cabeza como una maldit4 espina. No importa cuánto trate de sacármela de la mente, ahí sigue, como una herida que no deja de arder. Lo peor es que no soy la única que lo notó. Las criadas no han dejado de cuchichear sobre ello desde que terminó la fiesta. “Nunca lo había visto tan cerca de una mujer”, “¿será su prometida?”, “es hermosa, parece una modelo”, “harían una pareja perfecta”. Y