Lucia
Desciende lentamente, boca a boca, aliento a aliento, con esa precisión casi desgarradora de un hombre que ya no busca poseer sino sondear, inscribir en mi carne verdades más antiguas que la memoria, más profundas que el nombre y cada roce de sus labios es una nota larga, grave, enrollada alrededor de mis nervios, una vibración que me dilata desde dentro, me vuelve porosa, disponible, lista.
Explora, vuelve, insiste, sin urgencia, sin propósito, como si ya me conociera pero aun así quisier