La mañana del día siguiente amaneció con un sol brillante que se filtraba a través de las cortinas del penthouse, bañando cada rincón con una luz dorada que prometía un día intenso. Mara estaba nerviosa. Se había levantado temprano, había desayunado sin hambre, y ahora se encontraba en la sala, ajustando los detalles de su vestimenta, aunque sabía que en el estudio le darían ropa para la sesión. Sus manos no dejaban de moverse, alisando una prenda que ya estaba perfecta, arreglando un cabello q