UN DOMINGO DE ABRIL

UN DOMINGO DE ABRILES

Romance
Última actualización: 2026-07-01
Lunaroja   En proceso
goodnovel12goodnovel
0
Reseñas insuficientes
12Capítulos
8leídos
Leer
Añadido
Resumen
Índice

Donde terminan los recuerdos Sinopsis Hay recuerdos que viven en la memoria y otros que esperan, en silencio, dentro de una fotografía. Tras la muerte de su abuelo, Emma viaja a un pequeño pueblo de los Países Bajos con la intención de ordenar la antigua casa familiar antes de venderla. Lo que parecía ser una despedida tranquila pronto se transforma en el comienzo de una búsqueda inesperada cuando descubre una vieja cámara con un carrete sin revelar, un cuaderno azul lleno de reflexiones y una fotografía doblada que parece esconder una historia que nadie se atrevió a contar. Decidida a descubrir la verdad, Emma lleva el carrete a la antigua tienda del pueblo, donde conoce a Noah, un joven reservado que ha crecido entre cámaras, negativos y recuerdos ajenos. Sin saberlo, él también guarda una conexión con el pasado de su abuelo. A medida que las fotografías revelan pequeños fragmentos de una historia olvidada, Emma y Noah se adentran en un camino donde cada imagen abre nuevas preguntas, los silencios pesan más que las palabras y las promesas del pasado siguen marcando el destino de quienes permanecieron. En un pueblo donde todos parecen conocer una parte de la verdad, descubrir qué ocurrió aquel domingo de abril significará enfrentarse a decisiones que cambiaron la vida de varias personas para siempre. Porque algunas historias nunca desaparecen solo esperan a quien tenga el valor de terminarlas.

Leer más

Capítulo 1

LA FOTOGRAFÍA DOBLADA

“Hay casas que guardan muebles. Otras guardan secretos.”

El pueblo apareció entre la niebla como si hubiera estado esperándola.

Emma apoyó la frente contra la ventana del automóvil mientras observaba las casas de ladrillo rojo, los canales tranquilos y las bicicletas apoyadas junto a pequeños puentes de piedra. Todo parecía inmóvil. Incluso el viento parecía caminar despacio por las calles. Nunca había estado allí. Y, sin embargo, tenía la extraña sensación de conocer aquel lugar.

—Ya casi llegamos —dijo su madre, sin apartar la vista del camino. Emma respondió con un leve movimiento de cabeza. No tenía ganas de hablar, hacía apenas dos semanas que su abuelo había muerto. Desde entonces, el silencio se había instalado entre ellas como un pasajero más.

El automóvil se detuvo frente a una casa antigua, cubierta por una enredadera que abrazaba la fachada como si intentara impedir que el tiempo siguiera avanzando. Era hermosa, y triste, las ventanas permanecían cerradas. La pintura comenzaba a desprenderse de la madera; en el jardín, los tulipanes crecían libres entre la hierba alta, como si nadie hubiera tenido el valor de arrancarlos desde hacía mucho tiempo.

Emma bajó lentamente. El aire olía a tierra húmeda y a lluvia reciente, miró la puerta principal, por alguna razón, sintió que aquella casa no estaba vacía. Solo estaba esperando a alguien o algo. Su madre abrió la puerta con una llave antigua, un leve crujido rompió el silencio, desde entonces,  el tiempo parecía haberse detenido, los muebles seguían en su lugar, más un reloj que no funcionaba marcaba las cuatro y doce exactamente.

Sobre una mesa descansaban unas gafas, un libro abierto y una taza de porcelana, como si su abuelo hubiera salido solo un momento. Emma tragó saliva. Era imposible entrar allí sin sentir su ausencia.

—Voy a empezar con las cajas de la sala —dijo su madre con voz suave—. Si necesitas algo, estaré abajo.

Emma asintió. No sabía exactamente qué buscaba, pero sus pasos la llevaron hacia una estrecha escalera de madera, que cantaba con cada paso en sus peldaños. Al llegar arriba encontró una pequeña puerta, empujó el picaporte.

El ático estaba cubierto de polvo, la luz de la tarde entraba por una ventana redonda, dibujando pequeñas partículas suspendidas en el aire. Había estanterías repletas de libros, cajas etiquetadas con fechas, un viejo caballete y un escritorio lleno de papeles amarillentos.

Entonces la vio. Una caja de madera oscura, cuidadosamente cerrada, no era la más grande, ni la más llamativa, Pero, algo en ella parecía reclamar su atención. Emma la tomó entre las manos. La madera estaba fría, en la tapa había una inscripción apenas visible:

“Para quien tenga el valor de recordar.”

El corazón le dio un vuelco. Respiró hondo, levantó lentamente la tapa, dentro había una cámara analógica perfectamente conservada y un carrete fotográfico, los acompañaba una fotografía doblada por la mitad.

Con cuidado la abrió solo pudo ver una parte de la imagen, Un molino, un campo de tulipanes y lo más sorprendente tres adolescentes sonriendo a la cámara. El resto de la fotografía permanecía oculto por un doblez antiguo que parecía llevar años sin abrirse.

Le dio la vuelta, al reverso había una frase escrita con tinta azul, de la letra inconfundible de su abuelo. “Algunas promesas nunca debieron hacerse.” debajo de aquella frase aparecía una única palabra Perdón. En ese mismo instante, una ráfaga de viento abrió de golpe la ventana del ático… La fotografía cayó al suelo. Y, por un breve segundo, Emma tuvo la extraña sensación de que no estaba sola en la habitación.

Desplegar
Siguiente Capítulo
Descargar

Último capítulo

Más Capítulos

Também vai gostar

Novelas relacionadas

Último capítulo

No hay comentarios
12 chapters
LA FOTOGRAFÍA DOBLADA
EL CARRETE SIN REVELAR
VAN DIJK FOTOGRAFÍA
EL CUADERNO AZUL
LAS DOCE FOTOGRAFÍAS
LO QUE LAS FOTOGRAFÍAS CALLAN
HISTORIAS DETRÁS DE UNA IMAGEN
EL PRIMER NOMBRE
EL MOLINO DONDE EL TIEMPO ESPERA
LOS CAMINOS QUE ELEGIMOS
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP