205.
A pesar de que los pasillos estaban completamente solitarios, de todas formas les tocó esconderse un par de veces y les costó reubicarse para encontrar el lugar donde deberían encontrarse con Salomón.
—Me parece que vamos avanzando —dijo Sirius, reconociendo un poco el área a través del mapa—. La entiendo —agregó con seguridad—. Ya sé por qué casi no encontramos nunca a nadie. Estas son las áreas inferiores. Seguridad, soldados... tienen lugares para socializar, para descansar. Esto es como un