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El interior era oscuro, y agradeció el poder entrar con sus poderes, porque sus ojos de lobo podían ver un poco más en la oscuridad. Imaginó que no todas las cavernas que tenían acceso a la grieta eran funcionales, y esperó, elevando una plegaria a la diosa Luna —si existía allá arriba— que hubiese tomado la decisión correcta. Debió elegir una de las entradas que fueran directamente hasta la grieta, pero imaginó que, si por fortuna no conectaba directo con el lugar, no hubiese sido protegida co