Un grupo de guardias los interceptan, bloqueando el paso a la pareja y Magnar es quien se enfrenta a ellos.
«¡Atrás!», brama Fenrir. «¡No quiero matarlos, idiotas! ¡Están atacando a su Rey!»
Pero los guardias no escuchan.
El miedo a la Vargr, azuzado por los gritos del Consejo y las mentiras de Valeria, es más fuerte que su lealtad.
Ven en Lía a un monstruo blanco de ojos violetas que debe ser exterminado, y en Magnar, a un Alfa hechizado que ha traicionado a la manada.
Freya está a su espalda,