Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl claro del bosque no está iluminado por la luna, sino por una fogata pequeña que proyecta sombras largas y distorsionadas.
Kian está atado a un tronco seco. Su piel, antes cuidada, ahora está cubierta de ampollas y sudor frío. Lía no ha usado cuchillos todavía, ha usado algo peor.
Todos saben que el veneno de Víbora de Fuego, una toxina lenta que quema los nervios desde el interior, como si tuviera lava corriendo por las venas, es una de las peores cosas que puede atacar a un







