Una tarde aprovechó que él salió de casa y se hizo las cinco pruebas, las que confirmaron lo que ya había comenzado a sospechar. El mundo de Alina se volvió aún más caótico.
Estaba embarazada.
Pero lo que más la atormentaba era cómo compartir esto con Viktor. ¿Cómo le diría que llevaba su marca, que su vida había cambiado de una manera irrevocable? Sabía que tendría que enfrentarse a él en algún momento, pero no estaba lista. La confusión se apoderó de ella, y no sabía qué hacer con la verdad q