El león Blanco:
La lluvia golpeaba el techo de chapa con un ritmo irregular, como si el cielo dudara entre llorar o gritar. Danma City, esa ruina de concreto, humo y sangre, amanecía en silencio. Era un silencio distinto, tenso, el tipo de silencio que precede a las guerras.
En lo alto de una vieja fábrica reconvertida en refugio, Santiago observaba la ciudad con su hija en brazos. Apenas unos días de vida, frágil, pura, con los ojos cerrados como si el mundo aún no existiera para ella.
—Se lla