“Toxic, baby”
Se levanta de la cama y con el poco aire que me queda me apoyo en un codo para ver su defensa.
Me relamo y soy plenamente consciente de que lo hago.
Se me aleja, camina a la mesa y se prende un cigarro. Lo sé por el ruido del encendedor y la nube de humo que se forma a su alrededor.
Ladeo la cabeza, reparando en su culo. Es grande, duro, apetecible como una manzana a punto caramelo.
No hay músculo que falte ni grasa corporal que le sobre.
Sus piernas, sus caderas algo anchas y su