“Miénteme”
El taxi para delante de mi edificio, le pago y salgo.
Me saco los tacones en el lobby porque ya no me los aguanto y nuestra rectora de habitaciones me mira entre suspicaz, curiosa y cara de culo pero me vale.
No estoy en secundaria, el alquiler me costó el pulmón y la matrícula que pagué al entrar a la universidad y la que volví a pagar hace unos meses en mi segundo año son mi contrato especial de «tengo veinte, entro y salgo cuando me place»
Paso por el mostrador del conserje, lo sa