“Pendrive”
—¿Por qué tienes que venir a este lugar?
Trago como puedo y ojeo de soslayo al perro fiel que me acompaña a la puerta.
—Porque es mi lugar.
Se queda en silencio, sopesando mi respuesta. Una respuesta concreta.
La mano me tiembla al sacar de mi bolsillo las llaves. Es de noche, pasé todo el día yendo y viniendo, de un maldito sitio a otro, llorando como una niña débil y abandonada, ahora tengo que entrar al departamento del campus porque recibí la puta intimación de la comisión univer