La luna llena se alzaba imponente sobre el claro del bosque, bañando con su luz plateada cada hoja, cada piedra, cada secreto oculto entre las sombras. Valeria permanecía sentada sobre una roca plana junto al arroyo, con los pies descalzos sumergidos en el agua cristalina. El frío le entumecía la piel, pero apenas lo notaba. Su mente estaba demasiado ocupada, repasando una y otra vez la conversación que había tenido con Damián esa tarde.
"No puedes seguir huyendo de lo que sientes", le había di