Había pasado un mes exacto desde que la tormenta emocional en la mansión Moon se disolvió en el calor del estudio insonorizado de los Fox. Un mes en el que el "Rey del Hielo" no solo había reclamado a Amber ante sus amigos y el servicio, sino que había transformado la suite principal en un santuario de posesión absoluta. La dinámica en la casa había cambiado; Beatriz se mantenía en un silencio gélido en el ala oeste, mientras los niños florecían bajo la atención constante de una Amber que ya no