El yate de Tyler, el Fox’s Legacy, cortaba las olas del Golfo como una cuchilla de plata. Tras la explosión en el despacho, Tyler había decidido que "necesitaban aire", aunque todos sabían que era su manera de pedir disculpas sin tener que usar la palabra.Para que el ambiente no fuera un campo de minas, la invitación se extendió. Dominic y Sasha ya estaban en la cubierta, luciendo bermudas de marca y gafas de sol, mientras que Casandra y Emma habían llegado como un torbellino de risas y protectores solares.—¡Es un barco gigante! —gritaba Leo, corriendo por la cubierta con su chaleco salvavidas puesto.—¡Amber, vamos a cambiarnos! ¡Papá dice que el agua está perfecta! —insistió Mia, tirando de la mano de Amber hacia los camarotes.Amber sintió un nudo en el estómago. Miró de reojo a Tyler, que estaba en el puente de mando, pero su mirada gris la estaba observando fijamente.—Yo... no creo que nade, Mia. Me quedaré aquí con el bloqueador —intentó decir Amber, pensando en las curvas que
Leer más