421. La forma que adopta la verdad cuando deja de pedir permiso.
La convocatoria no llega como una orden.
Eso ya es un error.
La señal se filtra por las capas del palacio con la forma educada de una solicitud consensuada, envuelta en protocolos antiguos, en fórmulas que antes me habrían obligado a responder sin cuestionar el marco, y al sentirla desplegarse alrededor de mi conciencia, no experimento urgencia, sino una claridad casi clínica: los Selladores no vienen a imponer aún; vienen a reinstalar el lenguaje que los hacía imprescindibles.
—Quieren hablar