422. Las grietas no preguntan a quién sostienen.
El primer efecto no es una rebelión.
Es una desorientación.
Se manifiesta en los lugares donde el orden antiguo funcionaba no por convicción, sino por hábito: cámaras de custodia donde los sellos se renuevan por inercia, círculos menores que repiten fórmulas sin recordar ya su origen, figuras intermedias cuyo poder dependía de interpretar correctamente una voluntad que ahora ha dejado de ser opaca.
En el ala oriental del palacio, Maelthir siente el quiebre antes de comprenderlo.
No por una alar