Cap. 123 Vamos, señores
Isabella, de pie entre los dos vehículos, hizo un gesto para reunir al pequeño grupo clave: Augusto, la enfermera jefe, el conductor de la ambulancia y el guardia principal del furgón. Su rostro era una máscara de determinación absoluta.
—Tengan cuidado —dijo, su voz no era un susurro, era una orden clara y cortante.
—Luther está siguiendo a Alba por su seguridad. Estamos nosotros por nuestra cuenta ahora. —Hizo una pausa, dejando que sus palabras, las siguientes, se clavaran en cada uno de ell