Cap. 122 Perímetro trasero, despejado.
Salió de la habitación con paso rápido, su mente dando vueltas. Estaba confundido, y con razón. Los documentos que acababa de ver no eran los de un hombre que solo planeaba apoyar una trampa.
Eran los de un hombre que se estaba despojando de todo, atando cabos sueltos, y concentrando su poder y su futuro en un solo y potencialmente catastrófico movimiento. Y quería a Luther como testigo, o quizá, como cómplice de lo que fuera que estuviera tramando en la sombra de su habitación, lejos de los o