Cap. 158 Está funcionando
La semana siguiente no fue una tormenta, sino un temblor continuo, una convulsión de la tierra bajo los cimientos del mundo que Elián había construido.
Las noticias eran un ciclo incesante: arrestos espectaculares en aeropuertos privados, magnates "respetables" esposados frente a las cámaras, conglomerados enteros colapsando en bolsa bajo el peso de las acusaciones.
Lucius Ottum Samaniego, sin embargo, ya no era visto como el heredero siniestro. La narrativa, cuidadosamente orquestada por un e