Mundo de ficçãoIniciar sessão—Me alegra que tengas nuevas compañías —agregó Sarah, con un tono que pretendía ser amable, pero estaba lleno de veneno—. Aunque, claro, nunca será lo mismo, ¿verdad?
No soporté más. Asentí sin decir nada y di un paso atrás.—Debo irme —murmuré apenas, girando sobre mis talones.Sentí sus miradas clavadas en mi espalda mientras me alejaba, y con cada paso mi respiración se volvía más pesada. El aire ya no me llenaba los pulmones como antes, ahora era un peso que dolía.Cuando






