Mundo ficciónIniciar sesiónDesperté con la sensación de que todo era más lento. Como si el aire, los sonidos y hasta la luz se hubieran suavizado.
Las primeras semanas después del hospital fueron una especie de tregua. El cuerpo pedía calma y, por primera vez en mucho tiempo, yo se la concedí.Alejandro venía a verme casi todos los días. A veces no decía mucho, solo se sentaba a mi lado, con esa forma suya de mirar que parecía medir mi respiración para asegurarse de que todo estuviera bien. Al principio me sent






