Mundo ficciónIniciar sesiónNunca pensé que la noche se me clavaría en el cuerpo como un filo helado. Después de repasar mis notas en el hotel, apagué la lámpara de la mesita y traté de dormir, pero el sueño no llegaba. El corazón aún latía acelerado por la visita al hospital y sobre todo por la amenaza que me había llegado en ese mensaje.
Sentía miedo y ansiedad, no sabía como lidiar con eso, menos estando aquí sola en Londres.Pense en contarle a Rosa por cualquier cosa, pero luego pense que ella se preocupar






