Alexander
Busqué a Munan en cuanto llegué, pero el campamento se sentía vacío sin ella. La química me soltó, con una indiferencia que me irritó, que se había ido a algún lugar cercano con Luisa. Lo primero que le advertí fue que no confiara en nadie aquí, y fue lo primero que hizo.
Entré en su cabaña buscando una nota, cualquier rastro de su paradero, pero lo que encontré me revolvió el estómago: un papel doblado. Un dibujo. Una pareja bajo las estrellas y una declaración de amor silenciosa.