POV KARINA
El amanecer en Manhattan siempre me había parecido una promesa, pero hoy se sentía como una burla. Apenas pegué el ojo. Los ecos de las risas en el salón, el murmullo de una conversación que se extendió hasta la madrugada y ese tono de voz en Andrew —uno que yo no conocía— me persiguieron como fantasmas. Mientras yo intentaba concentrarme en las capas de un diseño de marca, él estaba allí fuera, siendo un hombre que no necesitaba muros.
Me levanté temprano, con el cuerpo pesado y l