El salón del hotel Hilton deslumbraba con lámparas de cristal y el murmullo de fortunas heredadas. El aire olía a perfumes caros y a secretos bien guardados. Alina se ajustó el escote de su vestido azul eléctrico, sintiendo que cada mirada en ese lugar la escaneaba como si fuera un error en el sistema. Ella no pertenecía a este mundo de pactos de sangre y apellidos compuestos; ella era la amiga que ayudaba a Farah a mantener los pies en la tierra mientras su vida se convertía en un romance de p