Mundo ficciónIniciar sesiónHace 27 años el oráculo del Bosque de los Siete Sabios hablo por primera vez después de siglos en silencio: "La primera niña nacida en Luna Nueva no será una hija de la Luna, ella tendrá su magia y su magia será la Luz en la Oscuridad. El fin llegara cuando el día se convierta en noche y será su Luz la que brillara salvándonos a todos, devolviendo la hermandad y la paz que teníamos en nuestros orígenes" Así es como comenzó mi historia y lo que marco el transcurso de mi vida. Desperté desorientada y tirada en el suelo de Claro de Luna, sin recordar nada mas que mi nombre, en ese momento nunca habría podido imaginar todo lo que estaba por suceder. HISTORIA REGISTRADA.
Leer más- 1 AÑO MÁS TARDE -Todavía parecía mentira, pero ya había pasado un año desde la muerte de Cancervero.Un año en el que habían cambiado muchas cosas, parecía irreal todo lo que podía pasar durante un periodo de tiempo tan corto, pero en realidad la muerte de Cancervero fue el final de una Era que dio comienzo a otra mucho mejor.La nueva Era había comenzado cambiando la vida que conocíamos para muchos de nosotros.Mi padre Alarick finalmente se unió al Consejo de Los Sabios, se fue con ellos prácticamente desde el momento en el que Los Sabios abandonaron Claro de Luna. Fue uno de los encargados en formar a los nuevos Alfas de los Clanes que habían perdido a sus lideres durante la batalla, todo eso le hizo revivir su época como Alfa de nuestro Clan y eso consiguió devolverle la ilusión que durante mucho tiempo había desaparecido de su vida. Nuestra relación ahora era muy buena, aunque al principio nos costó volver a retomar el vínculo que teníamos como padre e hija, sobre todo por mi
No habíamos dormido absolutamente nada, pero eso nos daba igual. El momento que acabábamos de vivir había sido mágico, había sido una promesa de vida, de futuro, de estabilidad, de amor... Los dos seguíamos tumbados en la cama, como dos adolescentes enamorados nos mirábamos, nos sonreíamos, sintiéndonos incapaces de romper la magia que estábamos viviendo en ese momento.Pero la realidad era otra y hoy era el día en el que se iban los demás Clanes y nosotros teníamos que estar allí para despedirlos.Después de levantarme de la cama me fui directa al baño, necesitaba darme una ducha. Dejé mi albornoz colgado en la puerta y encendí el agua, me metí dentro de la ducha y cerré la mampara. Mientras el agua caía por mi cuerpo vi que Dante había entrado completamente desnudo en el baño, abrió la puerta de la mampara y entro.- ¿Se puede saber que estás haciendo? -Le pregunte con una sonrisa en mi cara.-Creo que la respuesta es obvia.Dante se pegó a mí, el agua caía por nuestros cuerpos mien
- DANTE -Estaba en una habitación oscura, me tenían sujeto con cadenas de plata por las manos y por los pies en una especie de cama y no podía moverme. La plata quemaba mi piel, esa sensación tan dolorosa y que conocía tan bien, intentaba moverme, pero era imposible, el dolor era insoportable. Intente hacer fuerza para liberarme de ellas, pero lo único que conseguía era que se aferraran más fuerte a mi piel.La puerta de la habitación se abrió.- Volvemos a encontrarnos.Era Cancervero, pero no podía ser real, él estaba muerto yo mismo había ayudado en su muerte y le había visto desintegrarse hasta que lo único que quedaba de él era polvo, pero la imagen se sentía tan real, que estaba absolutamente confundido. Cancervero llevaba sujeto con sus brazos a un hombre que llevaba la cara tapada con un saco de color negro. Cancervero empujo al hombre de malas maneras contra el suelo y en su mano llevaba el látigo con sus seis puntas de plata, ese látigo que podía reconocer en cualquier par
El edificio del consejo estaba lleno, nunca antes había acudido tanta gente allí, lo que estaba pasando era algo histórico en la historia de todos los Clanes. La mayor parte de la gente se encontraba de pie, apenas había sitios donde poder sentarse para todas las personas estaban allí, la gente estaba muy pegada la una a la otra sin casi sitio para poder colocarse. El ambiente que había allí dentro era de una completa incertidumbre, nadie sabía lo que iba a pasar a partir de ahora y las voces y susurros llenaban de ruido todo el edificio.- Tal vez deberías haber esperado un poco para convocar la asamblea.Estábamos a fuera muy cerca de la puerta y Dante no paraba de andar de un lado para otro. Se podía ver a simple vista lo nervioso que estaba y sus nervios también empezaron a ponerme nerviosa a mí, como si fueran contagiosos.- No puedo esperar, tenemos que solucionar esto lo antes posible.- Después de todo lo que ha pasado y lo que hemos vivido, deberías estar tranquilo en casa y
El día se levantó gris, parecía que el tiempo se había puesto de acuerdo con lo que iba a suceder hoy.Paseaba por la plaza, allí habían colocado en piras de paja los cuerpos de las personas que habían fallecido en combate. Por la tarde iban a hacer un funeral para todos ellos y después prenderían fuego a esas piras de paja para que los espíritus de las personas que habían muerto pudieran reunirse con sus seres queridos para toda la eternidad, esas eran sus creencias y sus tradiciones, cada vez que alguien moría quemaban su cuerpo con la esperanza de que su alma llegara al otro mundo.El cuerpo de Edon junto con el de Markan se encontraba en el centro de todos ellos, como respeto a Los Sabios que habían perdido su vida en el combate. Pese a que había tenido la oportunidad de despedirme de él, todavía no podía hacerme a la idea de que el que fuera mi mentor durante tanto tiempo ya no estuviera entre nosotros. -Siempre fue diferente al resto de nosotros y no solo por su ropa. -Filtiarn
Los primeros rayos de Sol calentaban mi cara, notaba unos brazos fuertes que sujetaban mi cuerpo y lo cargaban. Abrí un poco los ojos, aunque la verdad es que me costaba mucho abrirlos, tuve que parpadear un par de veces antes de abrirlos por completo, cuando finalmente estaban abiertos me costó acostumbrarme a la claridad de la luz del día. Los brazos que me sujetaban eran los de Dante y el me miraba fijamente mientras cargaba conmigo.- Lo conseguiste lobita.La boca de Dante se torció en una media sonrisa, que pese a que intentaba sonreír podía percibir lo derrotado que estaba por dentro.- Lo conseguimos, todos nosotros. -Aprete mis brazos alrededor de su cuello para coger impulso y lo bese. - ¿Dónde me llevas?- A casa, después de lo que hiciste esta noche necesita descansar, agotaste todas tus energías y no podría perdonarme si te pasara algo después de todo lo que hemos vivido.- ¿Y tú dónde vas? -Le mire con el ceño fruncido.- Te dejare en tu cabaña y yo volveré aquí. Tengo q
Último capítulo