Dante estaba vivo.
Todavía no sabía cómo lo había hecho, ni que había pasado, pero le había salvado la vida.
Salte encima de él, dándole besos por todas partes, abrazándole, toándole... para asegurarme de que de verdad estaba a mi lado, que no eran imaginaciones mías.
- Me has salvado la vida. –Me volvió a besar.
- Pero... ¿Cómo lo he hecho? ¿Qué es lo que ha pasado? Todavía no logro comprenderlo.
Mi cuerpo y el de Dante todavía brillaban, no como antes mientras le había curado, pero aun emitía